sábado, 8 de febrero de 2025

fOLaVriL - esdrújula


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fOLaVriL - esdrújula


esdrújula


ella es esdrújula

con un nombre esdrújulo

máscara, pájaro, pétalo

aérea, acústica, angélica

 

vivo en una metáfora

voy y vengo en anáforas

i have a dream

hay cadáveres

 

de qué sirven las palabras

sino no hay nada de qué hablar

de qué sirven las palabras

si ya no me vas a hablar, no

 

ella es esdrújula

con un nombre esdrújulo

pánico, música, lágrima

párrafo, síncope, relámpago

 

como en un oxímoron

caigo y caigo en polisínton

y vos y yo y nunca más

y vos y yo y siempre más

 

de qué sirven las palabras

sino no hay nada de qué hablar

de qué sirven las palabras

si ya no me vas a hablar, no

fOLaVriL - triste de los árboles


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fOLaVriL - triste de los árboles


“obtienes el perdón del eterno martirio
que aleja de nosotros la radiante sonrisa”

Charles Baudelaire – las flores del mal

 

triste de los árboles

 

un olor

triste de los árboles

sabe que el río

viene a morir

 

un dolor

triste de los árboles

sabe que el frío

viene a dormir

 

veo crecer

las flores del mal

la desesperación

la perversidad

me voy a perder

y voy a viajar

en la lujuria

de respirar

 

un color

triste de los árboles

sabe que es mío

este sentir

 

un horror

triste de los árboles

sabe que nadie

puede salir

 

veo crecer

las flores del mal

la desesperación

la perversidad

me voy a perder

y voy a viajar

en la lujuria

de respirar


fOLaVriL - así que


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fOLaVriL - así que


así que

 

así que tengo que dejarte ir

así que ya no hay nada que decir

this is not for you you say me

this is not for me i say you

 

así que lo que digo es un absurdo

así que te divierto cuando aburro

veo en tus ojos el silencio

siento en mis ojos el invierno

 

que

alguien me diga

lo que no

hay que decir

que

alguien me diga

lo que no

hay que sentir

 

y voy a decirlo

y voy a sentirlo

ya no me importa

no te importa

como tenga

como que tenga

que vivir

 

así que tengo que dejarte ir

así que ya no hay nada que decir

this is not for you you say

this is not for me i say

 

que

alguien me diga

lo que no

hay que decir

que

alguien me diga

lo que no

hay que sentir

domingo, 19 de enero de 2025

fOLaVriL - para este invierno


 fOlaVriL - para este invierno


para este invierno


voy a tener todo listo

por si fueras a volver

voy a tener todo listo

para cuando te alejés

 

las luces de la ciudad

alumbran a nadie

un amor de verdad

siempre se parte

 

para este invierno

voy a comprar

un sol

que no haga mal

voy a comprar

un sol

un sol

de otro lugar

 

voy a poner todo en orden

por si tengo que partir

recolectar tus palabras

por si no hay nada que decir

 

las luces de la ciudad

alumbran a nadie

un amor de verdad

siempre se parte

 

para este invierno

voy a comprar

un sol

que no haga mal

voy a comprar

un sol

un sol

de otro lugar


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miércoles, 25 de diciembre de 2024

fOLaVriL - nada



escuchar fOLaVriL - nada


nada

 

tu corazón

como una espina

hiende

y se apaga

 

tenías el sol

en la sangre

enfermo

el sol

 

nada

nada

nada

nada

 

nada

nada

nada

nada

 

nada pudo llenar tu corazón

nada puede curar esta canción

no importa nada nadie alrededor

la flecha infecciosa del amor

 

un resplandor

lejana luz

callada

que se incendia

 

nada peor

que tu deseo

desprende

el sol

 

nada

nada

nada

nada

 

nada

nada

nada

nada

 

nada pudo llenar tu corazón

nada puede curar esta canción

no importa nada nadie alrededor

la flecha infecciosa del amor

fOLaVriL - parabrisas



escuchar  fOLaVriL - parabrisas


parabrisas

 

una acumulación de cosas que inventar

una acumulación de cosas a borrar

por el placer de las grietas y el dibujo

por el placer

 

parabrisas, vidrios rotos

parabrisas, lunas rotas

calcos recuerdos en las grietas

un instante

en q la luz

multiplica la distancia

 

este vestido de astillas

este disfraz de astillas

usarás cuando

llegue la lluvia

 

una simulación de cosas a mirar

un simulación de cosas a escuchar

por el placer de las grietas y el dibujo

por el placer


viernes, 6 de diciembre de 2024

fOLaVriL - a moche y troche


 fOLaVriL - amoche y troche


esta canciòn está inspirada en el capítulo Leslie de "Mis modelos de conducta" de John Waters ( Caja negra, 2012) y que nos cuenta la relación del autor con Leslie van Houten una de la integrantes del clan Leslie - John Waters

 

a moche y troche

 

todos tuvimos una mala noche

una noche para olvidar

todos tuvimos una mala noche

pero su noche no se puede olvidar

 

escalofriante

andar a tientas

con una X

ensangrentada

 

vestida de muñeca

la primera ropa que encontré

linda, desquiciada

qué clase de chica querrías ser

 

cavaste un gran pozo  y te va a llevar

mucho tiempo salir de él

cavaste un gran pozo  y vas a trepar

la montaña que está fuera de él

 

escalofriante

andar a tientas

con una X

ensangrentada

 

vestida de muñeca

la primera ropa que encontré

linda, desquiciada

qué clase de chica querrías ser

 

él solo

robaba almas

que ahora no

dejan dormir

coleccionaba

almas

que ahora no

dejan morir


miércoles, 4 de diciembre de 2024

La música propia

 


Este es un texto sobre la novela Que pase algo pronto de Agustina Espasandín editada por Editorial Sigilo en 2024 en las que las propias palabras de la novela intentan hablar sobre sí misma.

La música propia (escuchar)

La música propia

 

La protagonista narradora de esta novela va a una exposición y lee en esas letras blancas ganchudas de velorio que se incrustan en paño negro la siguiente frase: HOY NO HICE NADA y en otra sala, en lo alto de una tribuna pequeña y en letras de neón, otro cartel: ESPERO QUE PASE ALGO PRONTO.

Algo en ella se movió. Algo empieza a pasar silenciosamente.

Ella se aleja, deja su trabajo, su mundo, es asistente de dirección en producciones audiovisuales y decide abandonarse a la nada, a eso que sucede cuando dejamos de hacer todo lo que tenemos que hacer.

Y en la “nada” aparecen otras cosas, algo que la velocidad de la rutina nos impide ver, de la que inconscientemente nos alejamos y que nos vuelve seres-zombies que creemos ser eternos. En el radar de esta chica todavía más cerca a la vida, aparecen la muerte, la quietud, los pájaros carroñeros y sus distintas alcurnias.

Pero la idea es dejarse estar, dejarlo ser y que las cosas se muevan en su propia música.

Y ella filma desde su terraza la quietud de otro balcón, de un balcón “peligroso” que es su vista, lo filma metódica y periódicamente como intentando atrapar lo que se mueve en la nada.

¿No hay un dios que desaparece automáticamente si se lo toca demasiado?

Es una pregunta que extrae de los papeles de una amiga y que son las palabras de arranque a cada una de estas filmaciones de la nada. Como avisando que hay cosas que escapan a la razón, a la articulación y que solo son si se las deja ser por sí mismas pueden existir. Si vas a creer en dios, no lo racionalices, simplemente tenele fe, si lo manipulás en tus neuronas, simplemente desaparece. Porque hay cosas que no necesitan la razón, simplemente suceden hacia su interior, en su inmanencia, como la poesía en las que las palabras se niegan a significar lo que tienen que significar y comienzan su aventura propia de sentido.

Su nuevo amigo en este mundo nuevo, un sepulturero del cementerio de la Chacarita le dijo que si hay algo que se aprende rápido en ese oficio es a callar cuando no hay nada que decir.

Porque la muerte es una voz tirana a la que no se le puede contestar y tiene siempre la última palabra.

Tu dolor es amor transformándose en mundo.

Y entonces la lluvia que limpia e inunda. La lluvia como un murmullo que va creciendo, como millones de papelitos crepitando en un fuego suave. Ella se pregunta: ¿cómo hacer para que llueva todo el tiempo? No llueve, es ella quien hace llover

Y piensa a las gotas de lluvia como una muestra gratis de milagro.

Quién quisiera detener la lluvia y los truenos que son esa montaña espiritual que se renueva cada vez que llueve. Barre la mugre y da paso a lo limpio y cristalino.

Quién no quiere oler el petricor, la bacteria con nombre de pájaro o flor que las gotas activan en la tierra y perfuma de mundo los pulmones.

La lluvia barre el tiempo innecesario y nos deja ver nuestra partícula elemental que como los dioses desaparece automáticamente si se la toca demasiado.


martes, 12 de noviembre de 2024

el idioma del ambar (una crónica sobre las luces)

 


el idioma del ámbar (video)



El idioma del ámbar es una crónica urbana sobre el cambio de temperatura en las luces del alumbrado público de la Cuidad de Buenos Aires y es también una reflexión sobre las luces y las sombras, la exposición y el misterio, el mal gusto y el estilo.

 

Octubre de 2017

 

El idioma del ámbar  /  Daniel Delfino

 

1

En la película “Los puentes de Madison”, Clint Eastwood, que interpreta a un fotógrafo de la Nathional Geographic, le dice a Francesca, el personaje de campesina que encarna Meryl Streep, que en Italia una vez se bajó de un tren porque en un pequeño pueblito había visto una luz especial. Francesca se queda mirándolo extrañada, sin entender a qué se refiere con “una luz especial”.

 

2

Me voy al Rodney a tomar una cerveza. Agarro la 7100 con el 50 fijo y salgo a la ciudad. Afuera compruebo con bronca y tristeza que la luz blanca sigue allí, derramada en mi balcón, entrando por la fuerza en mi ventana. Hace una semana que cambiaron el foco ámbar, la luz incierta, la que dejaba lugar para que las sombras construyan mundos propios. Soy fotógrafo. Un fotógrafo no es nada; es un tipo que tiene una cámara y camina por la ciudad recortando pedazos de cosas que los demás perciben como un todo. No existe la profesión de fotógrafo. Nadie puede decir que es fotógrafo, como no puede decir que es escritor. Mejor decir "saco fotos", "escribo". 

  

3

No soy de tomar taxis pero necesito hablar con un taxista. Dejo pasar varios hasta que paro un Onix reluciente; los bigotes del chofer parecen buenos opinadores. Y no me equivoco. Pero sus opiniones no son las que esperaba. "Ahora con esta luz que puso el Pelado Larreta, puedo ver clarita la cara del que me para, y al que tiene cara rara ni le paro. Con esta luz de ahora se ve todo, todo..." Amago una defensa de la luz ámbar, pero el tipo no me escucha. Es un facho y solo se escucha a sí mismo.

   Por suerte fueron pocas cuadras. Suficientes. Me siento absolutamente solo en esta ciudad.

 

4

Las nuevas luces del alumbrado público son como las de una de guardia de hospital, preanuncian los infortunios que pretenden evitar. Las luces blancas de la ciudad convierten la melancolía en cruda tristeza. La Dra. María Ana Contín del Conicet, con la que me mandé mails toda la semana y que investiga la "Light Pollution" se entusiasma con mi cruzada. Ella me habla del daño que produce en las retinas esta luz blanca con tiznes azulados y no puede entender que alguien pueda ver la luz como un vehículo poético. Somos dos naves de planetas distintos atacando la misma galaxia blanca y lechosa.

 

5

En el Rodney me pido una cerveza, tal vez la moza pueda levantarme el ánimo con una respuesta sorprendente; pero le da lo mismo, es más, ni siquiera entiende muy bien de qué le hablo. No tenemos la gracia de Clint y Francesca, ella no se obnubila ni por curiosidad con mis luces, me sonríe de compromiso y se aleja simulando que la llaman de otras mesas.

   Realmente estoy solo.

 

6

Pero en el mundo también existe la Dra. Contín. Pienso en aliados, gente con la sensibilidad necesaria para ayudarme a detener este insoportable blanqueo urbano. Pienso en Gustavo Nielsen, escritor y arquitecto. Él una vez me escribió por Facebook pidiéndome una foto para su obra de teatro sobre su exquisito cuento "El café de los micros". En ese cuento hay un Valiant que se llama Walter, una genialidad. Mi foto era una imagen de noche ambarada, una estación de servicio solitaria en la ruta, una F-100 vieja. Nielsen vio esa foto y supo inmediatamente que era para su obra de teatro basada en "El café de los micros". Yo estaba viajando en auto a Uruguay por Gualeguaychú y no podía creer que Gustavo Nielsen, a quién admiro desde que leí "La otra playa" se interesara en mi foto. Compré esa novela una tarde en Palermo sin tener ni idea de quién era Nielsen, y me leí la mitad de un tirón en la plaza Serrano, mientras esperaba que mi hija terminara de recorrer esos locales de Palermo atiborrados de cosas tan irresistibles como inservibles.

 

7

La Dra. María Ana Contín es tan fría en sus conceptos como la sigla Conicet. Pero es apasionada. Por caminos distintos vamos a la misma Roma. Rápidamente rompe el hielo y comienza a tutearme desarmando mi ceremoniosidad. Hablamos por teléfono. Lo primero que me dice es "tu frase "una gran indiferencia" es lo que siento cuando planteo el tema de la contaminación lumínica", hace referencia a mis comentarios en los mails previos que nos escribimos, en la que le planteaba la soledad de este malestar que genera en mí las luces blancas. Sus primeras palabras son alentadoras para mis objetivos: "si se optara por la luz más cálida (3000 y 4500 °K) sería menos perjudicial seguro". Pero rápidamente agrega: "la retina es parte del sistema nervioso central y tiene ritmos circadianos siendo mucho más sensible en horarios nocturnos y por eso la luz durante la noche en mas nociva que durante el día. Entonces podes virar las luces a temperaturas color más cálidas, pero de noche te va a afectar igual". Sin embargo, cuando sus palabras empiezan a desilusionarme vuelve sobre la temperatura de las luces: "el por qué se usan frías las luces Led, no lo sé. No sé si es que las imponen como más "lindas" o son más económicas. Creo que para las luminarias de una ciudad sería mejor que se usen luces más cálidas, pero en exceso tampoco es bueno. La clave es la intensidad".

   María Ana se sorprende una y otra vez de mis inquietudes; nunca se le hubiera ocurrido que la luz podría verse poéticamente. Le recuerdo una frase que dice en un video de Youtube "es imposible apagar las ciudades" y vuelve al ataque: "es imposible apagar las ciudades. Es posible crear conciencia de que el exceso (como cualquier exceso) es perjudicial. La "light pollution" produce daños retinales que en algunos casos pueden ser reversibles, pero en otros no. Mi hipótesis es que esta generación "iluminada", va a padecer degeneraciones maculares a edades más tempranas que nuestros abuelos...."

 

8

La valentía es algo que no se si poseo. Pero en algunas oportunidades escuché mi voz adelantarse a mis intenciones. Me arrojé en suicidios verbales disparando palabras como boomerangs. Cuando mi viejo cobró el anhelado juicio de jubilación le dije: "no le pagues a la abogada, no se lo merece, no hizo nada. Primero hubo abogados y después problemas. Tenés 78 pirulines, tomá una decisión valiente a esta altura de tu vida". Se lo dije como si yo fuera un valiente y no me da el piné ni para ir a la Dirección de Alumbrado de la Ciudad de Buenos Aires a decirles que detengan este despropósito. Qué arranquen de mi ventana esa horrible luz blanca.

   Tengo que ir, tengo que ser valiente.

   Necesito un plan.

 

9

Llega un mail a mi casilla: es de la Junta de Andalucía, son integrantes de la International Group of Experts for the Protection of the Night Sky. Me mandan una "Declaración sobre el uso de luz blanca rica en componente azul para el alumbrado nocturno". Painito, un amigo del barrio que es disk-jockey en Ibiza, les habló de mí. Ellos me hablan de él. Todos hablamos el mismo idioma, el idioma del ámbar.

 

10

Hago un pequeño resumen de la data que me tiró María Ana, otro poco de los andaluces y entro a la página de la Dirección General de Alumbrado de la Ciudad y escribo un mail rabioso para su director, Ramiro Reyna Grondona, que en la foto parece intranquilo, sus espesas cejas de vasco ensombrecen su reglamentaria camisa sin corbata. Corren tiempos nuevos. Es un mail, pero con tenor de nota formal.

   Send.

   Daniel tienes un mensaje nuevo.

   Status del correo enviado: [FAILED]

   La casilla debes estar llena. Voy a intentar más tarde.

 

11

Para los japoneses, dice Junichiro Tanizaki en "El elogio de la sombra", lo bello no es más que una sublimación de la realidad de la vida. Obligados a residir en sus viviendas oscuras, descubrieron lo bello en el seno de las sombras y no tardaron en utilizar esas sombras para generar efectos estéticos. Pero no vivo en Tokio ni en Kioto, vivo en mi Buenos Aires querida y salvajemente iluminada. Muchas veces, un verso del tango Garúa se aparece entre mis pensamientos. "Sobre la calle la hilera de focos, lustra el asfalto con luz mortecina". Las dos veces que encarné ese verso fue casualmente en la calle Luna, en Parque Patricios. Una madrugada después de un recital de los Redondos y una tarde ya noche después de un Huracán-San Lorenzo en que el 118 no pasaba y con Melián, mi amigo quemero, apaciguadas las tensiones de la rivalidad, nos fuimos a caminar sin rumbo por el barrio.

    Esa mágica Buenos Aires del claroscuro se desvanece entre mis manos.

 

12

Estas luces como de flash eterno son ideales para las cámaras de seguridad infaltables en toda calle porteña. Un panóptico para animar programas de policías que la gente mira confortablemente en la seguridad de sus hogares. O para ver chicas muertas llegando a su casa antes de que las maten, en loop, hasta hastiarse del morbo. Ahora los chorros tienen cara. Ahora sabemos quién nos roba además de los bancos, los supermercados y el gobierno. No es casual que en esos lugares no te dejen ni filmar ni sacar fotos.

 

13

En todos los departamentos que viví nunca usé luz cenital, siempre llené los ambientes de veladores. La luz lateral genera el lado oscuro de los rostros. El hemisferio a descubrir. Una influencia del film noir americano, en el cual la estética es la del expresionismo alemán. Las sombras son también protagonistas de esos films de perdedores que no pueden ganar ni haciendo trampa.

   Debe haber una manera de desconectar la luz del farol de mi ventana. Con los piedrazos ya fracasé, el foco tiene un protector anti-vandalismo. Pero, ¿quiénes son los inadaptados? ¿Quiénes son los incoherentes? Los porteños que viajan a Praga y se atragantan diciendo: "es una ciudad hermosa, todo está como hace quinientos años, es la única ciudad de Europa que nunca fue bombardeada y bla y bla y bla" y después aplauden los adefesios que se hacen en nuestra ciudad, como encerrar las plazas, destruir la fachadas e iluminar con mal gusto las calles amparados en la frase “una ciudad moderna y funcional”.

   ¿Funcional a quién?

 

14

Me subo a otro taxi, a Boedo, a visitar a Laura, una artista plástica que contacté por una amiga en común. A este taxista el color de las luces le da lo mismo, la única luz que le importa es la de Cristo. Antes de que empiece a empalagarme con la salvación cristiana simulo hacer un llamado con el celu. Podría haberle dicho que las luces blancas en su intensidad no permiten ver el cielo, la vía láctea, a Dios.

   En los cuadros de Laura predominan los trazos impresionistas, pero compartimos el gusto por Hopper y sus tenues luces nocturnas. En Los halcones de la noche, uno de los cuadros más celebrados de Hopper, cuatro noctámbulos habitan una cafetería cobijados por una luz suave y dulce. Le cuento a Laura sobre la indiferencia de la gente ante las nuevas luces de la ciudad y me cuenta una escena de la película "La Joven de la Perla" en la que se narra la historia de ese famoso cuadro del pintor Holandés Johannes Veermer. Scarlet Johanson, la criada de la familia y que a la postre será la modelo del cuadro, es la encargada de limpiar el estudio del pintor. Un día le indican que limpie los cristales de las ventanas y ella se niega argumentando que si hace eso, la luz va a cambiar. "En el idioma de la luz blanca no hay significante", concluye Laura con resignación.

 

15

Como si los engranajes del destino tampoco jugaran a los dados, al terminar las preguntas para Nielsen, me manda un mensaje y me dice que si puedo ir el miércoles me espera en su Estudio Galpón de Chacarita.

   Cómo no voy a poder.

 

16

Antes de salir de casa le reenvío el mail a Grondona. Pobre Grondona, tiene más mala suerte que yo. Para los que íbamos a la cancha en otros tiempos, y no somos de Independiente ni Arsenal, es un apellido que antecede a un clásico insulto de ida y vuelta. "Grondona h... d. p.... la p... que te p...." Julio Grondona fue treinta y cinco años presidente de la AFA. ¿Qué culpa tiene este Grondona? Pero el cantito sale casi como estela del apellido.

   El mail no rebota.

   Una luz verde.

   Blanca nunca.

 

17

Como siempre, como a todos los lados que voy, llego antes. Media hora. Un toc de media hora lo tiene cualquiera. Vine en auto, no estoy para aturdirme con tacheros con la cabeza amarilla. Estaciono en Dorrego y Roseti, el Estudio Galpón está por Roseti, a tres cuadras. A una cuadra por minuto me sobran veintisiete. Una sola alma por esas calles extrañas, la mía. Pienso que más solo se debe haber sentido Nielsen cuando enfrentó y venció al "Planeta de Piglia" en un juicio que les ganó a la editorial y al eximio escritor por un concurso literario arreglado de antemano. ¿Habrá concursos no arreglados de antemano? ¡Hay que enfrentar al establishment y no morir en el intento! Es sin duda el soldado valiente que necesito para enfrentar a los Iluminati de esta ciudad de luminosos corazones.

   Hago zigzagueos por la cuadras para que pase el tiempo. Saco algunas fotos casi sin ganas. Los árboles del barrio son frondosos y se pueden ver nidos. Observo las luminarias, en apariencia de led. El progreso también blanqueó el barrio que lleva el nombre de la muerte. ¿Qué pensarán los pájaros ahora que no hay noche, ahora que los días son eternos?

   Los pájaros no piensan.

 

18

Llego a la puerta del estudio de Nielsen. La puerta no tiene vidrio y se puede ver hacia el fondo un larguísimo pasillo de una casa chorizo. ¿Serán todos ph.? ¿Desde dónde saldrá Nielsen? ¿Será macanudo? Antes de tocar el portero en dpto. 4, escucho un beep del celu. Desvió al dedo del timbre a la pantalla partida de mi Samsung grand prime que nunca termina de morir con dignidad. Daniel tienes un mensaje nuevo. Es el mail failed de Grondona. Grondona hijo… Tiro el celu en la mochila y toco el portero. Una voz inaudible me pregunta algo indescifrable. Digo: busco a Gustavo Nielsen. Escucho mi voz, no me gusta escuchar mi voz. A los pocos instantes se abre la puerta del fondo. Es Nielsen. Camisa blanca, me habla desde lejos. Puntualidad inglesa le grito. Son las cinco en punto.

   Parece contento. Parece el de las solapas de los libros. Parece el de la foto de perfil de Facebook.

 

19

Desde el pasillo hasta el Galpón Estudio donde saludo a sus socios y nos metemos en una pequeña sala de reuniones, lo pienso como Nielsen pero lo llamo Gustavo. Me hace sentir cómodo como en los mensajes de Facebook. Me sirve un café y ante mi pregunta si cree que la gente percibe este cambio de luces me empieza a contar sobre dos placitas de Barracas que diseñaron. "Se armó un tribunal de vecinos, donde nos iban diciendo “esto nos gusta, esto no nos gusta”, planteaban algunas cosas lógicas pero también despropósitos. A todo le encontraban problema, a la cancha de bochas, a los juegos de los pibes, que más pasto que menos pasto, que plantas sí que plantas no, pero consenso fue absoluto en un solo punto: triplicar la luz". Primer round, cross de derecha al mentón. Sin embargo, en el segundo piñazo de realidad encuentro al soldado del ejército de las sombras que vine a buscar: "ahora en urbanismo, oscuridad o un espacio iluminado a medias o iluminado románticamente es igual a vandalismo". La frase "iluminado románticamente" abre mis sentidos. Nielsen contraataca: "los ferreteros te ofrecen cálida o fría y todos los arquitectos pedíamos cálidas pero siempre te ofrecen frías, porque para sus casas todos quieren cálidas y las que sobran en las ferreterías son frías. Salvo en un estudio donde hay que leer papeles “negro sobre blanco”, para todo lo demás no sirve la luz blanca. Y cuando les cambiás una blanca por cálida te dicen: ah...es mejor. Para la ciudad, así como prefieren plazas enrejadas, prefieren la luz blanca".

   Queda claro que el gusto de la gente se puede educar, no hay que bajar los brazos.

   Su relato del proceso de iluminado del "Monumento Nacional a las Víctimas del Holocausto judío" que ellos diseñaron es revelador: "el monumento está formado por huellas de cosas que quedaron, una taza, unos anteojos, pero los objetos no están y la idea es que el hombre tampoco está. En el monumento están todos los objetos de las personas, pero no están las personas. Una iluminación desde abajo era la que se imponía. De noche la sombra de la persona que pasa toca las huellas. Para nosotros, ese era un juego poético altísimo y era parte del discurso y no se pudo hacer. Le diseñamos unas cajas anti-vandálicas, el cono de luz salía por un círculo… pero no lo aceptaron, porque no daban las normas. Aun la luz que terminamos poniendo, desde lo alto de un poste, y que mantiene un misterio, es resistida. Para todo el mundo la iluminación del monumento está equivocada".

   Nielsen, agudo observador, advierte que me hundo en mí mismo y trata de rescatarme del abismo: "Las ciudades no las hacen los poetas... pero nosotros, los arquitectos, tratamos de colaborar. Nosotros también nos sentimos solos. Yo preferiría que en la ciudad cada cosa esté iluminada de un modo y con una intención".

   El tipo está de mi lado, a pesar de que me nos damos cuenta que somos una minoría, una minoría absurda pidiendo por una ciudad más cálida.

 

20

Me voy más fortalecido de lo que vine. Además contento, me firmó mi ejemplar antológico de "La otra playa" y ahora será una de las perlas de mi biblioteca. Qué librazo. No quise robarle tiempo pero me hubiera encantado hablarle más de sus libros. Casi por inercia me voy al Rodney, es uno de los pocos lugares que me quedan en el mundo. Reintento con Grondona. Me pido una cerveza. Mi Francesca me ignora, deja la cerveza y se va.

   Se hizo de noche. Las luminarias blancas de la ciudad se van encendiendo, una a una, como los ojos de miles de zombis. Las palabras de Nielsen siguen retumbando en mis pensamientos. En el cielo pasa un avión. ¿Qué pensarán desde allá arriba al ver toda la ciudad blanqueada? ¿Qué pensaran los marcianos? ¿Los astronautas rusos abandonados en el espacio? Pensaran: debe ser una ciudad sin poetas.

  Daniel tienes un mensaje nuevo.

   Status del correo enviado: [FAILED]

No quiero irme a casa, me voy a la plaza de la Shoá a conocer el Monumento Nacional a las Víctimas del Holocausto Judío, en Bullrich y Libertador. La iluminación es misteriosa pero trato de imaginar la iluminación original, en contrapicado.

   Libertador en tobogán. La voz de Nielsen vuelve y vuelve: "esta es una ciudad que tiene mucho verde, muchos árboles muy lindos. El pasaje de Carlos Tahys por la ciudad produjo cosas memorables y los árboles con luz amarilla quedan preciosos, iluminados de blanco quedan espantosos. Querés más diferencias o menos diferencias; si querés que la noche sea día... Tal vez no sea casual, tal vez quieren que la gente labure más, más productividad..."

 

El capitalismo y sus inacabables ardides. Desafío a la noche y me deslizo por la pálida ciudad hasta Barracas a ver las plazas de las que hablamos a la tarde. Plazas Magaldi y Unamuno. Las digo de corrido, como una unidad léxica, a lo LennonyMcCartney. Las recorro, imagino a los vecinos discutiendo cada baldosa, cada luz blanca y asesina. Doy unas vueltas y salgo a Caseros. Las calles me llevan hacia el bajo, hacia la Dirección de Alumbrado de la Ciudad de Buenos Aires.

   Y me dejo llevar.

 

21

Ya no me siento tan solo. Un ejército de las sombras marcha detrás de mí. La Dra. María Ana, el amigo Nielsen, Laura y sus pinceles mentales, los Sky Night de Andalucía. Estaciono el auto sobre Huergo y me siento en la puerta de la Dirección de Alumbrado de la Ciudad. De mí ciudad. Son las cinco y está amaneciendo. Las luces del alumbrado agonizan en el cielo arrebolado que se insinúa detrás de Puerto Madero. Los nuevos ricos duermen la mona sobre su narcodólares y los camiones entran y salen de la ciudad dormida como ruidosos gusanos penetrando la manzana podrida del capitalismo. Tal vez traigan containers llenos de gélidas lámparas blancas de led y se lleven para siempre mis adoradas de sodio ámbar.

   Estoy cansado pero no tengo sueño. Voy a esperar hasta que llegue Grondona. Voy a reconocerlo, tal vez hasta podamos entendernos. Nadie puede ser tan blanco, nadie puede ser tan frío.

 

 

Buenos Aires, octubre 2017

 

 

 A Titina, por la magia